domingo, 20 de diciembre de 2009

COMO VIVIR UNA VIDA TEOSÓFICA (2)





Lissete Arroyo Jiménez, Secretaria General de la ST en México.

Lo más importante es tratar de ser cada día un ejemplo de vida. Tratar de vivir de acuerdo a las enseñanzas teosóficas es estar alerta y conscientes de lo que pasa cada minuto. Si no estamos ubicados en el mundo no podemos ayudar a mejorarlo. Sin embargo, no debemos identificarnos con este mundo de maya cooperando con ese estado tan necesario de paz y amor que todos necesitamos. Desarrollar un amor incondicional, que es tan difícil cuando vivimos en el mundo de la personalidad. Hay que recordar cada día, que somos parte de lo mismo, que tenemos la misma esencia. En la medida en que nos sintamos parte de los demás, todo empezará a cambiar.






Gaspar Torres, Secretario General de la ST en Cuba.

Muy pocos pueden llegar a ser teósofos en un sentido superior, el teósofo podría con sólo su vida comunicar la esencia de lo que es teosofía, los que no alcancemos la altura de teósofos, tenemos el deber de difundir la información y compartirla. En todo miembro de la ST esto es un dharma.
El teósofo debe incorporar a su vida y convertir en un yoga toda información espititual, la sra. Blavastky nos da una serie de recomendaciones para no quedarnos en la mera información.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿CÓMO VIVIR UNA VIDA TEOSÓFICA?



Marcos Resende. Secretario General de la ST en Brasil.


El primer objetivo de la sociedad es la fraternidad, y la fraternidad es amor; pero si no me conozco, no percibo mi rabia, mis celos, mi envidia, puedo querer ser fraterno pero no lo voy a ser. La vivencia de la Teosofía es inseparable del autoconocimiento, porque para ser verdaderamente fraterno precisamos percibir todos esos factores egocéntricos, emocionales y mentales para que dejen de ser inconscientes y se disuelvan. Pienso que la fraternidad debe ser real. El problema del mundo es que todo es mental, el intelecto separa los pueblos, el amor viene de una dimensión mas sutil, más profunda, que demanda que el intelecto este quieto para que estas energías sutiles se manifiesten; pero si uno no se percibe a sí mismo, ni sus pensamientos, podría estar hablando de fraternidad y estar actuando inconscientemente de un modo disociador, separatista. Siento que la unidad de la vida es la enseñanza mas importante de la Teosofía pero una unidad real, no teórica.





Lily Pastore. Secretaria General de la Sección Argentina.

La vivencia de la teosofía es la base de todo nuestro trabajo. Sin llevar a la práctica la teosofía, nos quedamos en mitad del camino. Blavastky decía que el ocultista no puede tener un pie en el materialismo y otro en el espiritualismo, tiene que tomar una decisión.La observación, la reflexión, la meditación, son herramientas que nos tienen que acompañar permanentemente en el camino individual. En el camino grupal también se puede encontrar apoyo, la posibilidad de compartir experiencias. Todos hemos atravesado momentos similares, nos deprimimos, nos estresamos, hay muchas experiencias comunes, nadie escapa a los procesos de crecimiento. El Sr. John Coats, decía que debemos ser como un guía de montaña. Tener una mirada puesta en el camino y otra en el objetivo final. Los teósofos debemos mirar lo que debemos hacer aquí y ahora, y también ver el ideal del hombre perfecto.Uno nos da esperanza y el otro la vitalidad para poder caminar. No creer que hemos llegado, ni sentir que estamos tan lejos que nunca vamos a llegar.

viernes, 2 de octubre de 2009

REALIDAD E ILUSION

Por: Julio Gerardo Pomar

En 1951un pediatra y psicoanalista británico llamado Donald Winnicott presentó un interesante trabajo ante la Sociedad Psicoanalítica Británica titulado “Objetos y Fenómenos Transicionales.” El trabajo se refería a la inveterada costumbre que tienen las madres de entregar a su bebé de pocos meses un objeto, como una manta, un osito, una almohadita, para que el bebé se aficione a él. El objeto será usado como juguete por el niño, lo abrazará, lo chupará y el objeto adquirirá su olor, cumpliendo una función sedante, tranquilizante, cuando el bebé llora, se siente abandonado por su madre o simplemente llega la hora de dormir.

Winnicott dice que este objeto es la primera posesión “no yo” del bebé, no es parte de su cuerpo, no es su dedo o pié que chupa, pero tampoco lo percibe como totalmente ajeno a él. Forma la primera zona intermedia de su experiencia entre su realidad interior y el mundo exterior, entre su mundo subjetivo y el mundo objetivo de las personas y cosas “reales.” Por eso llamó a este elemento “objeto transicional”, y “fenómenos transicionales” a las actitudes tales como los balbuceos del pequeño, y a sus pequeñas melodías copiadas de las que le cantan a la hora de dormir.

Dice Winnicott que no solo existe para cada individuo un mundo doble, la realidad exterior y su mundo interior, que puede ser rico o pobre, que puede estar en paz o en guerra. El hace un planteamiento triple: “...existe la tercera parte de la vida del ser humano, una parte que no podemos ignorar, una zona intermedia de experimentación, a la cual contribuyen tanto la realidad interior como la vida exterior...que existe como lugar de descanso para el individuo metido en la perpetua tarea humana de mantener separadas, y a la vez interrelacionadas, a la realidad interior y la exterior...Lo que hago es reclamar la existencia de un estado intermedio entre la incapacidad y la capacidad creciente del pequeño para reconocer y aceptar la realidad. Por consiguiente, estoy estudiando la sustancia de la ilusión, aquello que le es permitido al pequeño y que en la vida adulta al arte y a la religión. Podemos compartir el respeto por la experiencia ilusoria y, si lo deseamos, podemos reunir y formar un grupo sobre la base de la semejanza de nuestras experiencias ilusorias. Esta es una de las raíces naturales del agrupamiento entre los seres humanos. Y sin embargo, es marca de locura que un individuo exija demasiado de la credulidad de los demás, forzándolos a reconocer que se comparta una ilusión que no es la de los demás.”

Estas citas y las reflexiones que le siguen surgieron en mi a raíz de conversaciones con un antiguo MST, muy inquieto y preocupado por sus lecturas de un material que recogió de sus zambullidas en Internet. Tiene que ver también un libro escrito por un ciudadano español, Enrique Orfila, ya fallecido, quien fuera miembro de la Sociedad Teosófica en la India. El alude en su libro a sus relaciones con los Mahatmas mencionados en la literatura teosófica, reclamando haber desarrollado facultades clarividentes en alto grado, y exponiendo sus peculiares puntos de vista sobre estas cosas. También hay artículos y revistas en Internet, pertenecientes a diversos grupos y autores interesados en la corriente de pensamiento que se denomina esoterismo, nombre bajo el cual se cobijan las más variadas ideologías y peregrinas elucubraciones que puedan concebirse. En este material encontramos entrevistas a personajes que, muy sueltos de huesos, afirman categóricamente tener contactos y relaciones con los seres conocidos en la Teosofía como Maestros de Sabiduría. Acá abundan las menciones a Maestros Ascendidos, Arcángeles, Shangrilas, Rayos, y cosas así. Por supuesto, tampoco pueden faltar los mensajes de los Maestros y otros seres aún más elevados.

Descontando todos los beneficios crematísticos y psicológicos que pueden traer las afirmaciones categóricas de que una persona, un grupo o una editorial, son centros intermediarios entre la humanidad y los seres iluminados, una especie de estación intermedia entre el cielo y la tierra; descontando las gratificaciones a la auto-estima que puedan proporcionar estas creencias; aceptando la sinceridad de afirmaciones y enseñanzas, por más descomunales y bizarras que puedan ser, queda siempre la duda y los interrogantes sobre el origen y causa de este fenómeno intelectual, psicológico y hasta antropológico.

En mi opinión, es aquí donde tienen aplicación los estudios de Winnicott sobre la experiencia ilusoria, sobre ese maravilloso aspecto del alma humana que le permite atesorar los objetos más entrañables de su vida subjetiva, en ligazón estrecha con el material que recoge del mundo exterior. Es esa “realidad” fabricada por nuestros anhelos más queridos, por nuestros más caros ideales, los que mezclados con información entresacada de la literatura teosófica permite elaborar creencias que pueden hacer que la vida y la realidad sean más aceptables. Y mejor aún si la adhesión de otros seres humanos refuerza la convicción adquirida.

Quien escribe estas líneas ha sido teosofísta la mayor parte de su vida, y en aras de la lucidez intelectual y el discernimiento imprescindibles en la búsqueda de la Verdad, no puedo concluir estas reflexiones sin preguntarme: ¿ y como andamos por casa? Es innegable que fue de los libros teosóficos de donde salió mucha de la información que manejan los movimientos de la Nueva Era y otros, pero esa información teosófica era original, nueva, y estaba en el contexto de una ideología y filosofía firmemente sustentada en textos antiguos de las principales religiones del mundo, incluso ya desaparecidas. No fue nunca la literatura teosófica un balbuceo intelectual, disimulado en una caudalosa improvisación de lugares comunes, como ahora es usual encontrar en Internet, sino que fue y es un corpus de ideas organizadas y válidas por si mismas, apoyadas en una antigua tradición de sabiduría. No son lo mismo los escritos de Blavatsky, Besant, Leadbeater y otros, que la innúmera, colorida y curiosa literatura que ahora circula, llena de afirmaciones cuyo sustento está en la subjetividad de sus autores.

Ahora creo que cabe preguntarnos cual es nuestra actitud ante las enseñanzas de la antigua Tradición de Sabiduría. ¿Es nuestra actitud la de un verdadero investigador? ¿Verdaderamente estudiamos las enseñanzas y reflexionamos para ver si las aceptamos o las tenemos como hipótesis? ¿Aceptamos todo a rajatabla porque quien lo dijo es un personaje ilustre? Es importante que dilucidemos si somos verdaderos investigadores de la Verdad o si hemos convertido la filosofía teosófica en un conjunto de creencias, en una mantita con la que nos arropamos o en un osito que abrazamos para tranquilizarnos.

martes, 27 de mayo de 2008

LA IDEA DE DIOS

Por Tomás Carlos Barriga

En nuestro afán por entender lo infinito, de comprender la idea de Dios, nos vemos envueltos en la tentación de calificar a la divinidad. Decimos que Dios es bueno, que es justo, que es compasivo, entre otros adjetivos, sin caer en la cuenta que al calificarlo lo limitamos. Si decimos que es “algo” estamos diciendo que no es “lo diferente de ese algo” y por lo tanto limitamos la idea de Dios.
Por ejemplo, si decimos que Dios es hombre, estamos diciendo que no es mujer, por lo tanto las mujeres no participan de la idea de Dios (lo que piensan muchas religiones fundamentalistas) o que no poseen en sí mismas el germen de la divinidad. En nuestra época esta afirmación es absurda (y peligrosa). Este problema surge por que nuestro intelecto quiere entender lo inentendible: ¿podemos imaginar la Omnipresencia sin imaginarnos a un Dios en algún lugar? ¿podemos entender la omnipotencia y pensar a la vez que Dios no puede hacer el mal? ¿podemos entender la Omnisciencia y no vernos tentados a pedir ayuda divina cuando necesitamos de ella, aun sabiendo que Él ya lo sabe?
Nuestra mente es limitada y no es capaz de entenderlo, afortunadamente tenemos herramientas más elevadas que la mente.
Una de estas calificaciones que suele atribuírsele a Dios es la de amor. “Dios es amor” y dentro del mundo creyente resulta casi imposible demostrar lo contrario cuando predomina el dogma sobre la búsqueda de la verdad.
¿Qué es el amor? En todos sus niveles y variantes no otra cosa que la búsqueda de unión entre dos seres que se sienten separados, el amor que sentimos en nuestro estado evolutivo no es más que la necesidad interna de volver a estar unidos, de volver a ser uno. Cuando amamos deseamos la unión y la buscamos según nuestro propio nivel de entendimiento. Si nuestro amor es físico, deseamos la unión física y en el momento previo al orgasmo sexual sentimos la necesidad imperiosa de fundirnos en el otro, ser uno. Este deseo se frustra luego del clímax, cuando nos damos cuenta que seguimos tan separados como antes (o más)
Cuando el amor es emocional, lo físico pasa a un segundo plano, nos interesa más que el otro sienta lo que nosotros sentimos, nos interesa su alegría, su felicidad, nos interesa su ternura y su aceptación, ese deseo de unión se expresa en nuestro deseo de compartir de sentir que nos aman, pero el contentamiento emocional también se frustra en la separación, nos hace sufrir en la muerte, en la no correspondencia.
Tal vez la forma más cercana al amor mental sea la admiración por alguien a quien consideramos mental o intelectualmente superior, hay una especie de devoción al instructor o al maestro que nos provoca una fascinación un amor que también se frustra al no poder ser todo lo que el otro es, saber lo que el otro sabe.
El amor es una necesidad de unión en todos los planos, pero sólo puede unirse aquello que se encuentra separado, cuando se alcanza la unión, el amor desaparece (aunque esta idea escandalice a quien ven el amor como un fin y no como un medio para llegar a la unidad)
Cuando amamos, percibimos dentro de nosotros que en el objeto de nuestro amor hay una parte que me falta, que necesito, que anhelo. Es entonces que buscamos la unión que sin embargo es imposible bajo la idea de la separatividad, o Maya como la llaman los hinduistas.

Entonces podemos decir que amamos a Dios, porque en nuestra ignorancia, nos sentimos separados de Él, pero no podemos decir que Dios nos ama, eso implicaría la ignorancia de su propia condición de ilimitado, de absoluto, de SER.
No puedo decir que Dios en un padre, porque al calificarlo lo limito. Tampoco puedo afirmar que Dios no es un padre, ni un maestro, ni un juez, ni un verdugo, por que al decir que Dios NO ES, también lo limito.
Si hay un Dios, está más allá de las definiciones y conceptos, más allá de la mente y la conceptualización. Esto nos lleva a reflexionar sobre nuestras primitivas y dogmáticas creencias.
Dios es amor, pero es también no-amor, ya que Él la dualidad no existe. Entender la la idea de la no dualidad, podría ser el primer paso para empezar comprender.

viernes, 11 de enero de 2008

EL AMOR CONQUISTA TODO


Por. Tomás Carlos Barriga

Entrevista a la sra. Radha Burnier. Presidenta Internacional de la Sociedad Teosófica, en su visita a Lima en setiembre del 2000.

Es lunes por la mañana, y acaba de terminar la reunión de la señora Radha con los miembros del Perú. Una entrevista concertada con anterioridad, nos permite quedarnos por unos momentos con ella. Está sentada en la mesa principal de la Logia, hay retratos de los antiguos presidentes por todos lados, sobre su cabeza un enorme cuadro con el emblema de la Sociedad Teosófica parece premonitorio. No todos los días se tiene la oportunidad de hablar con la presidenta mundial de la ST, en estos momentos las palabras se esconden como en señal de respeto, las preguntas se intimidan, y empezamos a conversar sobre un tema importante, el anterior presidente de la ST, el señor Sri Ram, su padre.

“Mi padre era una persona muy espiritual, muy poco común, había un aura de paz a su alrededor. Nunca supe o nunca noté‚ que él tuviera algún mal pensamiento sobre otra persona o que hablara críticamente sobre otros, a pesar de que era mucho mejor observador que el común de la gente. No era una persona que no supiera la diferencia entre lo bueno y lo malo, podía comprender a los demás, aun cuando actuaban equivocadamente, y mostrarles gran afecto y simpatía.
Hay un dicho latino: `el Amor conquista todo`, él abrazaba esa clase de principios; el amor y la paz eran parte de su carácter y lograba que la mayoría de las personas lo respetaran y lo quisieran. Crecer en la presencia de una persona así fue un privilegio. Estaba devotamente dedicado al trabajo de la Sociedad y su forma de pensar era de una claridad extraordinaria. Aprendí de él como actuar en diferentes circunstancias.”

¿Qué recuerda de Krishnamurti?

Cuando yo era niña tuve mucho contacto con él por que le gustaba jugar con los niños. Sin embargo mis recuerdos de esa época son los de una niña.
Después, de adulta, tuve más contacto con él y pude ver que el no pertenecía a este mundo. Su conciencia existía en una dimensión diferente, uno sentía cerca de él una atmósfera de santidad, era profundo en su sabiduría pero él era completamente inconsciente de ella.
Era una presencia sin ningún egoísmo. Cuando entraba en una habitación donde había mucha gente lo hacía silenciosamente y se sentaba como si no fuera nadie. Nunca sintió que fuera importante o que debía sentarse en un lugar especial o ser tratado de una manera especial, pero al mismo tiempo su presencia traía esa sensación de santidad. Nadie que fuera sensible podía evitar sentirlo, había esa dignidad que no es de una persona ordinaria y su amor era abundante. Podía demostrar mucho amor, aún en pequeños gestos. Fue un gran privilegio tener esa relación.
También tuve el privilegio de ver a Annie Besant y a Leadbeater, pero tenía solamente diez años cuando ellos murieron, y no puedo decir que los haya conocido. Sin embargo tengo una memoria muy clara de ellos, en particular de Annie por que era una persona especial.

¿Cuál es la importancia del arte y la danza en su vida?

Empecé a aprender danza por accidente. Cuando terminé la secundaria era muy joven para ser admitida en la universidad y pensé que me dejarían aprender algo de danzas clásicas hindúes. Después de un año me dije a mi misma: “he aprendido tanto en un año que me quedo un año más” y así me quedé durante seis años después de los cuales hice los estudios universitarios. Mientras estudiaba continué dando espectáculos y eso me permitió contactarme con muchas personas fuera de la Sociedad Teosófica, aprendí como se comportaban, como era su psicología, cuales era los intereses y problemas de las personas ordinarias. Si no hubiera conocido estos círculos no comprendería igual a la gente y estoy muy contenta de haber aprendido.
Mientras practicaba danza, estudiaba sobre la creatividad de los artistas. Los más destacados tienen en sus mejores momentos de creatividad una diferente clase de percepción, ellos miran más allá de la superficie, en la belleza, en la verdad, perciben todo en un nivel más profundo. Esa clase de estudio también ha sido de mucha ayuda.

Vivimos en un mundo de competencia permanente ¿Cuál es la importancia de la Teosofía para el mundo moderno?

La esencia de la sabiduría que llamamos teosofía, es darnos cuenta que la vida es una gran energía, una fuerza que es, al mismo tiempo, inteligencia y amor supremo. Esto está en todas partes penetrando en cada criatura viviente. Si comprendemos esto, aunque sea sólo intelectualmente, nos daremos cuenta que la competencia está en contra de la verdadera naturaleza de la vida, por que la vida en todas partes es Nuestra Vida.
Es la tontería de nuestras mentes que nos hace pensar que somos diferentes, estamos en diferentes cuerpos pero no somos diferentes, tal como la energía de cada átomo en la materia es una sola energía. El espacio, dentro de la casa o dentro de un jarro, es el mismo espacio. La competencia no está en armonía con la naturaleza de la vida, lo único que puede traer es miseria y es lo que está trayendo.
La vida competitiva es la causa de tanta violencia en el mundo, la causa básica del consumismo y la destrucción del medio ambiente. La Teosofía es la realización de la esencia de la Vida y la Unidad, son lo único de fundamental importancia.

Frente a lo que esta pasando: competencia, crueldad, egoísmo ¿Qué podemos hacer los miembros de la Sociedad Teosófica por el mundo?

Antes que nada no tener actitudes competitivas, así como competimos contra un hermano o una hermana. No sentimos envidia si un hermano tiene algo más de lo que tenemos nosotros. Si somos realmente devotos a la fraternidad universal no nos uniremos a la competencia, ya sea exterior o interiormente.
Leadbeater ha escrito en uno de sus libros: “Si hay personas que tienen más, déjalos tenerlo. ¿ porqué te comparas con ellos? déjalos tener esa experiencia que les ha sido dada por el karma y aprender lo que puedan en su situación. Tú aprende de su situación”
Krishnamurti lo decía en términos más fuertes: “No te compares”. Esa actitud de compararse es la que hace que aparezca la competencia. Aun cuando una persona esté buscando lo espiritual el compararse es muy dañino.
Una persona puede decir: “A mi profesor le agrada más mi compañero que yo” esa clase de comparaciones producen envidia y celos que harán, por supuesto, el crecimiento espiritual imposible.
Entonces yo creo que como teósofos debemos tener una actitud diferente basada en la Fraternidad Universal y el respeto por todo ser viviente. Debemos por lo menos darnos cuenta que no hay ninguna separatividad con la otra persona a la que llamamos “otro”. En realidad el “otro” soy yo mismo.

¿Se debe combatir la crueldad, hay que ignorarla o basta con no ser cruel?

No podemos ignorarla, porque el mundo se ha vuelto tan cruel y de una manera tan organizada, que si la ignoramos tendrá terribles repercusiones. Porque si los seres humanos que tienen un cerebro muy brillante se vuelven más y más crueles no ser ya mas humanos sino diabólicos.
No podemos ignorarlo y no debemos hacer cosas crueles nosotros mismos. Es lo mínimo que podemos hacer; y creo que no podemos estar satisfechos con lo mínimo.
Las enseñanzas de la yoga dicen que si realizas crueldades o dejas que otras personas hagan crueldades en tu nombre o permites que la crueldad se haga delante de ti, o te beneficias de la crueldad, todo es lo mismo. Entonces pienso que debemos combatir la crueldad activamente no con odio, sino con comprensión de que las personas crueles son completamente ignorantes espiritualmente y que por lo tanto merecen compasión y no animosidad. Podemos hacer muchas cosas en contra de la crueldad: difundir información y explicar lo que la crueldad hace con la conciencia humana, apelar al lado bueno de las personas. Muchos participan en cosas equivocadas por que no lo piensan. Debemos hacerlos pensar.

¿Cómo se empieza a vivir una vida espiritual?

Hay varios aspectos en esto. Uno es buscar oportunidades para ser útil. Esto se llama Karma Marga, la parte de acción y servicio. Pero debemos observar si estamos haciendo el servicio con motivos egoístas o si queremos realmente ayudar. Puedo ser considerado con las personas dando algo a una persona hambrienta o sanando a un animal hambriento, pero aprender a dar ayuda espiritual es lo más importante.
En segundo lugar debemos aprender a no pensar todo el tiempo de manera trivial o superficial. Si observamos a otras personas y a nosotros mismos veremos que nuestros pensamientos están ocupados en cosas que no tienen importancia. Podemos hacer que nuestra mente se torne a cosas más importantes como ¿Cual es el propósito de la vida? ¿Cómo surge el sufrimiento? ¿Cual es el potencial oculto de la conciencia humana? ¿Qué es la verdad? y muchas otras preguntas de este tipo. Entre más pensemos en cosas importantes y hagamos el intento de entenderlas, elevamos nuestra conciencia a niveles más altos.
Luego hay también el asunto de la comprensión propia. Observando nosotros mismos para ver que calidad de emociones tenemos, y las muchas formas que toma el egoísmo. Tratar de purificar nuestras mentes y nuestra vida. Se puede comenzar la vida espiritual de esta manera. Y luego, mas tarde, llegará una nueva comprensión

El peligro más grande de esto es el sentimiento de autosatisfacción ¿Qué podemos hacer?

Estar consciente de que es una autosatisfacción. Por ejemplo podemos hacer un acto de servicio y sentirnos muy satisfechos, entonces no estamos sirviendo realmente, sólo es autosatisfacción, si nos damos cuenta vemos la contradicción.

Hay quienes piensan que la ST es un lugar donde se desarrollan poderes ocultos. ¿Cual es el papel que juega el esoterismo en la filosofía teosófica?

Los poderes psíquicos no tienen importancia. Nosotros vemos muchas cosas con nuestros ojos desnudos, pero cuando usamos un microscopio o un telescopio vemos más. El hombre que puede ver más a través de una microscopio ¿se vuelve mejor hombre? ¿Es más sabio o más compasivo? Lo que no ocasiona un cambio no tiene ninguna importancia. Ver más que los demás puede ser hasta dañinos porque cuando una persona es diferente, cree ser importante, y si para crecer se desarrolla el egoísmo es lo peor que se puede hacer. Los poderes psíquicos pueden ser una forma de control sobre los demás y son muy poco deseables.
Lo que la filosofía teosófica enseña no es el crecimiento en los poderes psíquicos, sino el desarrollo de poderes espirituales. Lo que significa el desarrollo de la sabiduría, del amor, de la pureza, de la paz, que son todas cualidades espirituales.
La teosofía da una gran comprensión de la naturaleza humana y de los procesos cósmicos. Hacia donde demos ir. Debemos tener una comprensión clara de lo que es el progreso espiritual. La sra. Blavatsky lo puso de forma manera muy corta en su escala de oro, "Una vida limpia y una mente abierta"

Desde que la S.T. habló de los Maestros hace un siglo muchas otras organizaciones dicen también ser guiadas por ellos ¿Cuál es el trabajo de los Mahatmas hoy?

¿Qué tiene que ver el trabajo de los Maestros con todas esas organizaciones? La gente que habla de los Maestros, generalmente no saben nada de ellos, si supieran algo de ellos no dirían nada. Madame Blavastky señaló, que los Maestros no son sus cuerpos físicos, aun tu y yo no somos nuestros cuerpos físicos, mucho menos los Maestros.
Muchas de estas organizaciones distribuyen fotografías, y da la impresión que viendo las fotografías la gente conoce a los Maestros. En segundo lugar no es que los Maestros constantemente den comunicaciones ¿cual es el uso de tales comunicaciones? Es la práctica de unas pocas instrucciones importantes que son necesarias para el progreso de la humanidad. Los maestros desean esa clase de práctica, si una persona no practica no puede recibir mas instrucción, porque su mente no estaría preparada para ello.
Es como una persona que estudia en el colegio, tiene que ir de cursos elementales a una preparación más avanzada. Lo que es esencial en una Maestro de Sabiduría es el estado de su conciencia, la cual es perfecta en las características y cualidades espirituales que hemos mencionado. Él vive en ese estado de conciencia sin interrupciones, hay personas que experimentan estado exaltados, algunos místicos han tenido experiencias de ese tipo, pero éstos regresan a la conciencia ordinaria. Los Maestros tienen una conciencia que nunca regresa y su trabajo es tratar de ayudar a la humanidad a proseguir en la dirección de esta conciencia espiritual

Hay personas que piensan que quienes ejercen la autoridad en un momento deberían hacerlo de diferente manera, es más, creen que ellos podrían hacer las cosas mejor ¿Cual es la actitud que un teósofo debe tener frente a la autoridad puesta por el Karma?

La autoridad sin amor, sin un sentido de unidad en relación con los otros, es maligna, causa daño sobre quienes se tiene autoridad y aun más daño a la persona que usa esa autoridad. En la vida práctica debe haber autoridad, en una organización alguien debe firmar los cheques y manejar los fondos, es la persona a quien se le ha dado esa autoridad. Cuando un avión vuela el piloto debe tener autoridad; si todos los pasajeros tuvieran el poder sería un desastre. Pero las personas que ejercen el poder en estos casos deben pensar en el beneficio de todos.
Hay personas que tienen conocimientos espirituales, y por lo tanto pueden ser consideradas como autoridad, porque ellas son las personas que tienen la mayor capacidad de amor porque sin amor no podrían ser espirituales. Entonces el poder que ellos tienen es de la naturaleza más beneficiosa. Ellos nunca ejercerían su autoridad para forzar a nadie.

El tiempo ha pasado y el silencio vuelve otra vez a inundar la habitación. La agenda de la Sra. Radha es recargada en estos breves días en Perú. La Luz de la entrevista se apaga y otra luz, más pequeña pero no menos intensa se enciende en el corazón.